Historias personales
Informe de alabanza: La meditación en la palabra de dios condujo a una solicitud de empleo exitosa
Trabajaba como asistente ejecutiva del director general en una conocida empresa semipública. Todo iba bien en la empresa hasta que me quedé embarazada de mi segundo hijo.
Matrimonio restaurado y liberado de la pornografía
Mi mujer había pensado en suicidarse porque yo seguía sin cumplir las promesas que le hacía. Parecía que cuanto más me esforzaba por hacer las cosas bien, más mal acababa haciéndolas. Finalmente, ella me dejó en septiembre de 2013 y en febrero de 2014 nos divorciamos oficialmente. Después se mudó a Austria con nuestro hijo de nueve años.
Provisión de gracia para exámenes difíciles
En mi último año de bachillerato, tuve que elegir entre dos carreras diferentes ofrecidas por dos universidades distintas. Fue una decisión difícil, agravada por mi edad relativamente joven y mi inexperiencia. Así que dejé la decisión en manos de Dios, confiando en que Él haría que la situación fuera para mi bien. Al final me aceptaron en la facultad de farmacia de una de las universidades, sin necesidad de presentarme a las pruebas de preaceptación. Mejor aún, me ofrecieron alojamiento en el campus.
Dejar de vivir una vida de derrota
Tengo 46 años y he padecido depresión grave durante toda mi vida. Se intensificó a finales de mis 30 años.
Identidad encontrada en Cristo
Siempre me había preguntado cómo era la libertad, así que intenté buscarla en muchos sitios, pero nunca pude encontrarla.
Hijo sobresaliente en su peor asignatura
Durante bastante tiempo, había dejado de leer el libro Favor inmerecido. Pero recientemente, retomé el libro. Continué desde donde lo dejé y resultó ser donde el Pastor Prince escribió acerca de cómo David derrotó a Goliat.
De fracasado a el mejor estudiante por la gracia de Dios
Durante mi época de estudiante de secundaria, tuve muy mala fama y causé muchos problemas a mis compañeros, a la escuela y a mi familia. También estuve involucrado en pandillas y actividades viles que dañaron tanto mi cuerpo como a las personas que se preocupaban por mí.
Gran avance en un hijo diagnosticado de autismo
Cuando era pequeño, mi hijo Zachary tenía retraso en el habla, era violento, se pasaba horas sin hablar y hacía una sola cosa en todo el día. A veces, además, no cooperaba.