Historias personales
Protegida de enfermedades infecciosas al participar de la Santa Cena
Hace algún tiempo, estaba experimentando temor al juicio y a la condenación. Le pedí al Señor que me revelara Su amor y me llevara al conocimiento de ese amor que expulsa todo temor. Poco después, vi al Pastor Prince predicar y sentí el deseo de escuchar más de sus mensajes. Creo que esa fue la respuesta de Dios a mi oración.
Ya no más ansiedad, palpitaciones ni insomnio
Trabajo como policía y he visto mucha muerte y dolor en el cumplimiento de mi deber. Un día, todo me golpeó de una sola vez y comencé a sufrir ataques de ansiedad. Entreno en el gimnasio y practico defensa personal regularmente, pero cuando la ansiedad llegaba, ningún músculo ni arte marcial podía ayudarme. Empecé a tener palpitaciones, pensamientos oscuros y no podía dormir por las noches.
Liberada de hábitos alimenticios poco saludables y restaurada en su relación con Dios
Siempre tuve una mala relación con la comida. O comía en exceso o hacía dietas extremas. Pero después de escuchar los mensajes del Pastor Prince sobre salud y cómo Jesús, por medio de la cruz, trae restauración a mi salud, me di cuenta de que el problema no era mi relación con mi cuerpo o con la comida; era mi relación con Dios la que no estaba bien.
Encontré el propósito de mi vida en Cristo
Solía asistir a una iglesia en Perth, Australia, pero nunca sentí realmente que pertenecía allí. Al crecer, siempre tuve un vacío en mi vida debido al bullying que sufrí, la ausencia de mis padres mientras estaba en internado y también por sus expectativas de que sobresaliera en mis estudios.
Higroma quístico desapareció completamente sin cirugía
Pastor Prince, soy un joven de 15 años de Filipinas. Mi familia y yo hemos estado viendo sus predicaciones desde 2009 y ¡me gustan todas!
Niño liberado de la leucemia
Cuando nuestro hijo Jonas tenía 11 meses, fue diagnosticado con una forma rara de leucemia. Los médicos recomendaron que Jonas se sometiera a un trasplante de médula ósea, ya que no había otra cura para la enfermedad y nos dijeron que la quimioterapia podría no funcionar.
Mi madre aceptó a Cristo
Mi madre siempre había estado abierta a las oraciones y a escuchar sermones, pero nunca había sido salva. Por eso, una de mis peticiones de oración este año fue que ella recibiera a Cristo como su Señor y Salvador.
Mi vida fue completamente transformada por el evangelio de la gracia
Mi papá me rechazó cuando tenía cinco años. Eso hizo que creciera con un vacío en el corazón. Estaba convencido de que algo que había hecho provocó que mi papá no me quisiera ni me amara.
La salvación de un padre
Mi padre siempre estuvo en contra del cristianismo y solía reprender a quienes intentaban evangelizarlo.
¡Mi cuerpo ya no está lleno de dolor!
Nací con una enfermedad inflamatoria artrítica (EA) que atacaba mi cuerpo. Durante muchos años no supe exactamente qué era, hasta que fui diagnosticado correctamente en 2004. Aunque soy creyente desde 1987, sin darme cuenta vivía una vida derrotada. Pero una mañana, el Señor cambió el rumbo de mi vida.
Experimentando provisión al descansar en el Señor
Fui criada como creyente, pero me enseñaron algunas creencias limitantes. Pensaba que, si estaba confiando en Dios por algo y pecaba, hablaba negativamente sobre eso o tenía conflictos con alguien, eso ponía fin a mi “caminar de fe” para recibir mi milagro, y tenía que empezar desde cero. También creía que, si mi respuesta tardaba o no llegaba, era porque mi fe no era suficiente.
Ya no tengo dolor abdominal después de recibir la Santa Cena
Había estado leyendo testimonios de personas que recibieron sanidad a través de la Santa Cena. Así que cuando empecé a sentir dolor en la parte baja del abdomen, tomé una galleta y un poco de jugo, y vi un video en YouTube del pastor Prince bendiciendo los elementos de la Santa Cena.