Historias personales
Ya no somos esclavos del miedo
Pastor Prince, hace algunos años Dios lo puso en mi camino durante uno de los años más oscuros de mi vida. Soy cristiana desde 1983. Los mensajes que escuchaba eran una mezcla de gracia y ley que me causaba mucha confusión. Dudaba del amor incondicional de Cristo por mí y siempre me preguntaba si Él me salvaría de todo el dolor y el sufrimiento de este mundo. Aunque daba prioridad a leer la Biblia y a orar, la confusión que tenía acerca de la persona de Cristo frenaba mi crecimiento espiritual.
Matrimonio restaurado al escuchar sermones
Mi esposo y yo teníamos dificultades para decidir si queríamos tener hijos o no. Como crecí siendo hija única, la idea de tener hijos nunca me llamó mucho la atención. Pero algo cambió cuando cumplí treinta años y, después de varios meses de hablarlo, mi esposo y yo decidimos dejar esa decisión en las manos de Dios.
Vida transformada gloriosamente por el evangelio de la gracia
Le doy gracias a mi Papá Dios por el ministerio del Pastor Joseph Prince, Grace Revolution Church Online (GRCO) y los GRCO Digital Care Groups (DCG). La vida de mi esposo y la mía han sido transformadas radicalmente por el evangelio de la gracia.
Bendecido con un buen trabajo, compartiendo activamente el evangelio
Me convertí en cristiano cuando estaba estudiando en la universidad. Un año después de graduarme, me casé con mi esposa, quien asistía a la misma iglesia que yo. Dios nos bendijo con 2 hijos varones en nuestros primeros 3 años de matrimonio. Pero la vida no fue fácil durante esos años. El diablo seguía impidiéndonos ver la verdad, el amor y la gracia de Jesucristo. Mi familia luchaba espiritual y económicamente.
Restaurada de la vergüenza, viviendo con confianza y esperanza
Pastor Prince, su ministerio me ha ayudado de maneras que nunca imaginé. Mi hermana mayor, Pooja, fue quien me presentó sus enseñanzas. Ella había experimentado el amor de Jesús, y yo acepté a Jesús en parte gracias a lo que ella vivió.
El evangelio de la gracia sana el corazón de una madre soltera
Durante los últimos cuatro años he luchado con la rebeldía de mis hijas. Hace un año, mi hija mayor incluso se fue de casa. A pesar de numerosos esfuerzos por rescatarlas de las malas influencias, nada funcionaba.
Joven de 18 años ya no pierde la paciencia después de recibir a Cristo
Soy un estudiante de 18 años en Singapur. Antes de aceptar a Jesús como mi Salvador, era una persona extremadamente impulsiva y de mal carácter.
Liberada de la depresión y la vergüenza, ahora casada y bendecida
Fui criada como cristiana y acepté a Cristo en 1985. Las muchas iglesias cristianas a las que asistí siempre enseñaban una mezcla de ley y gracia, y yo era una cristiana tibia. Mi padre era mujeriego y crecí viendo cuánto sufría mi madre por eso. Eso, junto con la falta del amor de un padre, me llevó a creer equivocadamente y a aceptar a un hombre que pensé que me estaba dando el tipo correcto de amor.
Hija rebelde recibió a Cristo después de ver la transmisión
Mi hija tenía un fundamento en Cristo por todo lo que le enseñé cuando era niña. Pero más adelante tomó un mal camino debido a influencias seculares en su vida. Entregó su virginidad porque para ella “no era gran cosa”.
Adicciones desaparecieron, matrimonio restaurado y ahora con negocio exitoso
Pastor Joseph Prince, hace 6 años mi vida era un desastre. Me vi obligado a divorciarme de mi esposa y a romper con mi familia y amigos. Estaba en el punto más bajo de mi vida. Tenía muchas deudas y era adicto a la pornografía y al cigarrillo. Estaba completamente solo, sin mi familia ni amigos. Hubo muchos días en los que no tenía nada para comer por la noche porque no tenía dinero.
Oración por la salvación de mis padres respondida rápidamente
Nunca había escuchado el evangelio hasta que encontré el canal de YouTube del Pastor Prince. Su predicación hizo que me fuera fácil entender el evangelio de la gracia y cuánto me ama el Señor Jesús, al punto de morir por mí en la cruz. Con el tiempo, recibí al Señor Jesucristo como mi Señor y Salvador.
Liberada de un pasado doloroso, experimentando restauración
Fui criada por un padre cruel y abusivo, con problemas mentales y extremadamente legalista. Pasé mi infancia temiéndole y luchando desesperadamente por ser amada. Para cuando llegué a la adolescencia, mi autoestima era muy baja. Pensaba que era horriblemente fea, tonta y una carga para cualquiera que me conociera.