Historias personales
Ya no dirijo un cartel de drogas, ahora ardo por Jesús
Yo solía ayudar a supervisar un cartel de drogas en Sídney, Australia, para las tríadas. Por la intervención del Señor, fui salvo mientras estaba en prisión. Luego, un pastor con muy buenas intenciones me enseñó que debía trabajar para ganar mi salvación. También me advirtió sobre las iglesias llenas de gracia y las falsas doctrinas. Para cuando salí de la prisión, estaba listo para trabajar para Dios y entregar mi vida a Él como un esclavo.
Experimenté la protección de Dios en el trabajo
Hace un par de años, comencé un trabajo en el transporte público que requería que trabajara por toda la ciudad en diferentes estaciones de metro cada noche. Como empleado nuevo, tenía que encargarme de estas estaciones y cerrarlas hasta las dos de la mañana.
Mi hija fue protegida del ataque terrorista del Día de la Bastilla en Niza
Pastor Prince, mi hija hizo planes con dos amigas de la iglesia para viajar por Europa y Grecia en julio de 2016. Aunque nuestra familia y amigos tenían preocupaciones porque ella viajara en un tiempo de tanta agitación y violencia en el mundo, mi esposo y yo sentimos paz de parte del Señor y no nos opusimos a sus planes.
Mi madre aceptó a Cristo
Mi madre siempre había estado abierta a las oraciones y a escuchar sermones, pero nunca había sido salva. Por eso, una de mis peticiones de oración este año fue que ella recibiera a Cristo como su Señor y Salvador.
Mi vida fue completamente transformada por el evangelio de la gracia
Mi papá me rechazó cuando tenía cinco años. Eso hizo que creciera con un vacío en el corazón. Estaba convencido de que algo que había hecho provocó que mi papá no me quisiera ni me amara.
La salvación de un padre
Mi padre siempre estuvo en contra del cristianismo y solía reprender a quienes intentaban evangelizarlo.
¡Mi cuerpo ya no está lleno de dolor!
Nací con una enfermedad inflamatoria artrítica (EA) que atacaba mi cuerpo. Durante muchos años no supe exactamente qué era, hasta que fui diagnosticado correctamente en 2004. Aunque soy creyente desde 1987, sin darme cuenta vivía una vida derrotada. Pero una mañana, el Señor cambió el rumbo de mi vida.
Protegida de tragar un fragmento de vidrio en una bebida de cacao
Una mañana, mientras me preparaba para ir al trabajo y hacía algunas tareas del hogar, le pedí a mi esposo que pusiera uno de los sermones del pastor Prince en YouTube. Ese día no tuve tiempo de leer la Biblia ni de orar antes de salir a trabajar.
Experimentando provisión al descansar en el Señor
Fui criada como creyente, pero me enseñaron algunas creencias limitantes. Pensaba que, si estaba confiando en Dios por algo y pecaba, hablaba negativamente sobre eso o tenía conflictos con alguien, eso ponía fin a mi “caminar de fe” para recibir mi milagro, y tenía que empezar desde cero. También creía que, si mi respuesta tardaba o no llegaba, era porque mi fe no era suficiente.
Obtuve una distinción en la escuela gracias al favor de Dios
En 2015 comencé a ver al pastor Prince en Trinity Broadcasting Network y a acceder a sus recursos. En ese tiempo, estaba teniendo dificultades con algunas materias en la escuela.
Experimenté protección del fuego después de orar el Salmo 91
Una tarde vi uno de los mensajes del pastor Prince sobre el Salmo 91, en el que nos animaba a nosotros y a nuestros hijos a memorizar ese pasaje de la Escritura. El pastor Prince mostró un video de su hijo recitando el Salmo 91, y eso tocó profundamente mi corazón.
Recibí provisión oportuna para las colegiaturas escolares de mis hijos
El viernes, mientras regresaba a casa después del trabajo, puse en YouTube el sermón del pastor Prince titulado “Live the Let-Go Life”. Fue una palabra rhema para mí: el mensaje correcto, en el momento correcto.